En Suba se pone en marcha un nuevo modelo de espacios públicos seguros para las mujeres
Suba estrenará este martes 5 de mayo un nuevo modelo de espacios públicos seguros para las mujeres en el barrio Bilbao, a través de una intervención urbana que combina señalética con enfoque de género, orientación sobre rutas de atención y una jornada comunitaria de apropiación del territorio.
La iniciativa es resultado del primer Reto de Diseño de Espacios Públicos Seguros para las Mujeres, desarrollado en 2024 entre la Secretaría Distrital de la Mujer y la Caja de la Vivienda Popular. En ese proceso participativo, mujeres del sector identificaron la falta de señalización clara como una barrera para movilizarse con autonomía y una condición que puede aumentar la percepción de inseguridad en el espacio público.
Como respuesta, ambas entidades avanzaron en el diseño e instalación de un poste de señalética construido con enfoques de género, derechos humanos de las mujeres y perspectiva poblacional-diferencial, mediante el trabajo articulado entre distintas áreas técnicas de la Secretaría Distrital de la Mujer.
El dispositivo incluye mensajes para la prevención de violencias contra las mujeres y orientación sobre servicios institucionales como la Línea Púrpura, la Línea 123, Comisarías de Familia, Manzanas del Cuidado y Casas de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres.
Más allá de una función informativa, la apuesta busca que el espacio público también comunique derechos, fortalezca la autonomía de las mujeres y contribuya a que transiten con mayor seguridad e información en su vida cotidiana.
La jornada contará con participación de entidades distritales, comunidad del sector y aliados privados como Fundación Pintuco, Caracol Televisión y Fundación Grupo Social, que se suman a este ejercicio colectivo de transformación urbana.
La programación también incluirá actividades de siembra lideradas por el Jardín Botánico de Bogotá, acciones participativas con la comunidad y espacios de reconocimiento a liderazgos territoriales.
Bilbao se convierte así en referente de una nueva manera de intervenir la ciudad, escuchar a las mujeres, incorporar sus experiencias en el diseño urbano y transformar el territorio con acciones concretas.
Bogotá avanza de esta forma hacia espacios públicos más justos, incluyentes y libres de violencias, donde la seguridad de las mujeres también se construye desde el diseño cotidiano de la ciudad.

