Taller con personas con discapacidad
Publicado
Sep
11
2026

Educación emocional para mujeres con discapacidad cognitiva y psicosocial

Durante septiembre, la Secretaría Distrital de la Mujer fortalece su trabajo con mujeres con discapacidad cognitiva y psicosocial a través de espacios semanales adaptados a sus diferentes formas de comprender, comunicarse y participar. La programación continuará todos los martes del mes y las acciones desarrolladas hasta ahora registran 44 participaciones de mujeres.

Una emoción no siempre se expresa con palabras. Puede aparecer en un gesto, un movimiento, la elección de una imagen, un dibujo o una representación corporal. Reconocer esas distintas formas de comunicación es el punto de partida del trabajo que la Secretaría Distrital de la Mujer viene desarrollando con mujeres con discapacidad cognitiva y psicosocial vinculadas a los Centros Integrarte.

El propósito va más allá de hablar de tristeza, alegría, rabia, miedo o calma. Los espacios buscan que las participantes puedan reconocer lo que sienten, identificar cómo se manifiesta una emoción en su cuerpo, expresar lo que necesitan, establecer límites, reconocer personas y lugares seguros y saber cuándo pedir apoyo.

Este trabajo responde a barreras específicas que pueden atravesar las mujeres con discapacidad cognitiva y psicosocial. Entre ellas están las dificultades para acceder a información comprensible, lograr que sus relatos sean escuchados, expresar situaciones de malestar o violencia y participar en decisiones que afectan su propia vida. A esto pueden sumarse prácticas de infantilización, sobreprotección o sustitución de su capacidad para decidir.

Las actividades utilizan lenguaje claro, instrucciones breves, imágenes, pictogramas, tarjetas de emociones, música, movimiento, dibujo, teatro y recursos sensoriales. Una mujer puede participar hablando, señalando, escogiendo una imagen, utilizando gestos, dibujando o representando corporalmente una situación. La lectura y la escritura no son la única puerta de entrada.

También se protege la autonomía durante cada encuentro, las participantes pueden decidir no responder, solicitar una pausa o abstenerse de realizar una actividad que les genere incomodidad. No se obliga a cerrar los ojos, recibir contacto físico, manipular determinadas texturas o participar en movimientos que no deseen realizar. Los materiales y dinámicas están pensados para personas adultas y buscan evitar su infantilización.

Durante septiembre, la Secretaría continuará desarrollando estos espacios todos los martes, profundizando en herramientas para reconocer emociones, comunicar necesidades, identificar límites y fortalecer redes de apoyo.

Los Espacios de Conexión Emocional y la Escuela AMARTE no sustituyen la atención clínica o terapéutica que algunas participantes puedan requerir. Son acciones pedagógicas, preventivas y de promoción de derechos y bienestar emocional que buscan algo fundamental, que las mujeres con discapacidad cognitiva y psicosocial también encuentren espacios donde sus formas de comunicarse sean reconocidas, sus decisiones sean respetadas y su autonomía pueda fortalecerse.