Bogotá fortalece la prevención del feminicidio con atención permanente y acciones en territorio
La igualdad comienza por garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencias. En Bogotá, la protección de la vida es una prioridad, por eso la prevención del feminicidio no se limita a reaccionar ante los hechos que ocurren, sino que se aborda como una política pública permanente que combina análisis de cifras, identificación de alertas tempranas y una red de servicios activa los 365 días del año para actuar a tiempo y evitar que la violencia escale hasta su forma más extrema.
De acuerdo con el último boletín del Observatorio de Mujeres y Equidad de Género (OMEG), en enero de este año se registraron cero feminicidios en la ciudad. Sin embargo, en el mismo periodo se presentaron cuatro asesinatos con víctima mujer. Es importante diferenciar que el feminicidio es el asesinato de una mujer por su condición de ser mujer o por su identidad de género, tipificado como delito autónomo en Colombia mediante la Ley 1761 de 2015, mientras que los asesinatos con víctima mujer incluyen todos los homicidios, independientemente de su tipificación penal, como en casos de hurto, riñas u otros hechos de violencia.
Frente a este panorama, la Secretaría Distrital de la Mujer mantiene y fortalece una red de atención integral para prevenir el feminicidio y acompañar a las mujeres víctimas de violencias. Solo en enero de 2026 se realizaron 13.869 atenciones, de las cuales 10.609 estuvieron relacionadas con situaciones de violencia. Detrás de cada atención hay un equipo de abogadas, psicólogas y dinamizadoras que brindan orientación psicosocial, asesoría y representación jurídica gratuita, así como acompañamiento especializado para evitar la revictimización y garantizar un enfoque de género y derechos.
Esta atención no solo ocurre en un punto, hay una red desplegada en más de 70 espacios estratégicos de la ciudad, como las Unidades de Reacción Inmediata (URI), el Centro de Atención de la Fiscalía (CAF) de Paloquemao, hospitales, Casas de Justicia, Casas de Igualdad de Oportunidades para las Mujeres (CIOM) y Manzanas del Cuidado. Todos estos servicios se articulan a través de la Ruta Única de Atención para Mujeres, que permite activar de manera coordinada la respuesta institucional ante casos de violencia y riesgo de feminicidio. Así, cuando una mujer solicita ayuda, no enfrenta un trámite aislado, sino un sistema que conecta la oferta distrital y nacional para proteger su vida e integridad.
En el territorio se protege la vida
La prevención también se consolida en las localidades, a través de los Consejos y Mesas Técnicas Locales de Seguridad para las Mujeres. En estos espacios se analizan las cifras relacionadas con delitos de alto impacto y violencias contra las mujeres, se realiza seguimiento a la implementación de medidas de protección y se identifican barreras de acceso a la oferta institucional, así como se gestiona el riesgo de feminicidio.
De igual manera, se formulan y coordinan acciones concretas e interinstitucionales orientadas a superar dichas problemáticas, tanto a nivel distrital como en los territorios. Durante 2025 se realizaron 80 sesiones de estos Consejos, 160 mesas técnicas para la gestión del riesgo de feminicidio y 665 jornadas territoriales de prevención. A ello se suman 584 actividades de prevención de violencias en espacio y transporte público, la capacitación de 15.152 servidoras y servidores y la participación de 34.446 ciudadanas en acciones preventivas.
Cada valoración de riesgo, cada jornada territorial, cada activación de la Ruta y cada acompañamiento jurídico o psicosocial forman parte de una estrategia integral que busca actuar a tiempo. Prevenir el feminicidio significa no ignorar ninguna señal de alerta y garantizar que ninguna mujer esté sola ante una situación de violencia.

